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sábado, 1 de marzo de 2014

NIÑOS INDIGO O NIÑOS DE LAS ESTRELLAS

Has oído hablar alguna vez del color índigo?? Lo cierto es que este color fluctúa entre el violeta y el azul, y es casi tan desconocido como los niños que son definidos con este nombre.

Yo misma nací niña índigo, de las primeras que llegaron al planeta, aunque con el paso de los años me he transformado en adulto cristal, algo que no es extraño. Pero por si hasta ahora jamás habías escuchado de nosotros, debo decirte que no es un tema para nada desconocido por los especialistas o el mundo del esoterismo, quienes comentan acerca de sus particularidades desde la década de los 70's y desde entonces les han asignado características muy especiales y particulares.

Pero, ¿de dónde provienen los niños índigo y cuáles son las características que los hacen tan especiales? A juicio de los entendidos, pertenecerían a una clasificación oriental que divide a las personas en colores, por lo tanto, su nombre lo deben al color que trasmiten a través de su aura. De acuerdo a esta concepción, representarían un color dentro del conjunto de la humanidad, en donde cada una de las personas que habitamos el planeta formamos parte del espectro luminoso.

No obstante, y tal como se podría pensar, los niños índigo no son niños azules, sino que se les denomina así porque son capaces de utilizar gran parte de su campo energético, que tiende a manifestarse en tonos de este color, por esta misma razón, se les adjudica una gran capacidad de intuición.

Sin embargo, no son sólo aquellas las particularidades de los índigo, pues existen además, características que los hacen especiales ante los ojos del resto de las personas. En este sentido, el neurólogo, Felipe Cors, califica a los Índigo como personas dulces, tremendamente sensibles, más maduras emocionalmente, con una gran capacidad para ponerse en el lugar del otro, evitadoras de conflictos y armonizadoras de ambientes.

Además, desde muy pequeños estos menores demuestran un alto interés por la tecnología, es así como se les puede ver muy familiarizados con computadores, celulares o cualquier otro aparato que permita que las personas se escuchen y se entiendan.

No obstante, Cors explica que estos calificativos no significan para nada que “se deba endiosar a estos pequeños y mirarlos como una raza superior, con características divinas ni menos como transformadores de la humanidad, puesto que estos menores son tan normales y comunes como sus padres. Sin embargo, poseen ciertas particularidades que los distinguen del resto, pues se ha establecido a que a las actitudes antes mencionadas se suman también la sensibilidad, sinceridad y amabilidad”.

La Particularidad de los Indigo

La especificidades para reconocer a estos niños no cesan allí, puesto que el profesional es mucho más puntual e indica incluso que estos menores poseen ciertas características físicas que los diferencian del resto. “Son frentones, tienen los ojos grandes y no comen casi nunca carne”, aclara el especialista.

Pero, ¿cómo los padres pueden reconocer y determinar si están frente a un niño índigo? Al respecto, el especialista enfatiza que “no es necesario que los papás detecten nada, porque los niños son niños y no es necesario que yo como papá sepa a qué clasificación pertenece mi hijo desde determinada escuela psicoanalítica, sociológica o antropológica. Lo importante es que lo conozcan, los entiendan y desde allí, los apoyen”.
De este modo, el neurólogo sostiene que tampoco es necesario que los Niños Índigo sean atendidos por especialistas o que lleven controles psicológicos porque no los reconoce como necesarios y sentencia “como todos los niños, los Índigo podrían tener problemas y, en esos casos los padres llevan a los niños a un especialista, pero eso no significa que tengan que ir obligadamente”.

Un Indigo, ¿Nace o Se Hace?

Sin duda, una de las grandes dificultades con las que se ha encontrado el estudio de los niños índigo, proviene justamente de su origen. Es precisamente este punto el que agranda la brecha de distancia entre los psicólogos y los esotéricos. Pues una de las razones que aducen los integrantes del mundo de la psicología es que al tener un origen y estudio en el campo esotérico no queda espacio para lo científico, puesto que éstas corrientes no se complementan.

En este sentido, es que existen dos percepciones frente a los niños índigo, puesto que mientras unos piensan que los índigo nacen, los otros responden que éstos pueden ser absolutamente moldeables a través de la educación y el trato que se les dé.

Consciente de la vinculación esotérica de los Niños Índigo, la psicóloga y académica de la Universidad de Chile, Isabel Fontecilla, afirma que la presencia de este tipo de niños corresponden más bien a cambios socioculturales tanto a nivel macro como intrafamiliar. Es decir, “hoy los niños llegan al mundo por decisión parental y, los padres están preparados para tenerlos, cosa que ayuda bastante pues son vistos como personitas que requieren de amor, ser escuchados y tomados en cuenta”.

En este sentido, la psicóloga sostiene que los especialistas están ahora mucho más al tanto de que los menores necesitan ser criados con cariño, respeto y firmeza, lo que es denominado por la psicología como un estilo democrático protector, ya que se sabe de acuerdo a muchas investigaciones que los niños criados en estos entornos desarrollan una buena personalidad, una excelente autoimagen, autoestima, seguridad, respeto por ellos mismos y por los demás.

“Los niños llamados índigos tienen todas las características de los pequeños criados en estos ambientes, porque en estos estilos familiares se respetan sus estados de ánimo, emociones, sentimientos, lo que dicen, opinan, la ropa que desean usar, incluso la rabia se canaliza o guía para que puedan expresarla lo mejor posible, de esta forma, desarrollan las conductas que hoy se ve en niños que tienen aura de color índigo”, sostiene la profesional.

Frente al rol de los padres, Fontecilla posee una opinión muy coincidente a Cors, puesto que señala que los padres no tienen que reconocer a un hijo índigo sino sólo criarlos desde las interacciones democráticas, o sea, respeto, firmeza, respetando las habilidades del niño y facilitando que desarrolle las otras. Usando como medidas disciplinarias los mensajes o la toma de decisiones anticipadas.

Respecto a la visión un tanto escéptica que otros especialistas podrían manifestar frente a este tema, la psicóloga señala “muchos realmente no escuchan sobre esto porque se sale de lo científico, desde este visión se niega a estos niños porque como intenté demostrarlo corresponden a la crianza que se da en la actualidad. Yo creo que como psicóloga clínica tengo la obligación de estar al día en distintos planos porque el fin es aportar a la que la gente lo pase mejor desarrollándose al máximo en los distintos niveles de distinción”.

Frente al mismo punto, Cors indica “no es que algunos especialistas no crean sino simplemente que la cultura occidental siempre ha mirado por arriba del hombro a la cultura oriental. Piensan que son sólo cosas místicas porque fue visto por esotéricos que veían el aura y con eso ya entró desprestigiado a la cultura científica”.


fuente:LuzCruz

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