Muchas veces nos llegan nombres como por ejemplo en la meditación o el
sueño y no sabemos si ese nombre nos pertenece.
En ocasiones es el nombre de un Deva (mal llamado ángel) o un guía, más
cuando es así lo sabrán…también por experiencia sabrán cuando sea un engaño de
espíritus traviesos del plano astral, pues no se te deja en el engaño si pides
claridad o Luz, por eso al leer esto que voy a trasmitirles, siempre pidan guía
interna, que es la única fiable.
Hoy la humanidad toda debe asumir nuevas iniciaciones, para el ingreso a
la Nueva Tierra. Es por eso que llegan estos nombres para marcar un antes y un
después en las vidas de aquéllos en los que la Gracia se va revelando por fín.
Fechas de intensas oleadas de energía, son muy propensas para que se revele al
servidor que esté atento y al que la Jerarquía Planetaria encuentre preparado
para tal revelación…ya sea su nombre espiritual (en el menor de los casos) o de
su nombre secreto o de tarea (mucho más probable).
Todos tenemos un nombre cósmico propio, en espera a ser develado cuando
el tiempo de cada uno madure para tal revelación.
El nombre cósmico actúa como un escudo energético.
Su uso ayuda a conectar con la frecuencia que permitirá encontrar el
camino para desarrollar la Misión y recobrar capacidades del Ser
multidimensional que aún no podemos manifestar en nuestro yo personal.
El Nombre Cósmico es el nombre con el que nuestro Ser Superior es
reconocido ante las Hermandades de Luz. No es Individual, o sea que nosotros en
los planos más altos somos reconocidos con un nombre Cósmico que es el de
nuestra Familia de luz o Jerarquía, así, el nombre Cósmico abarca muchas almas,
no solo la nuestra, por eso cuando una persona se torna un Servidor
desinteresado, la Jerarquía Planetraria comienza a considerar ponerlo siempre a
prueba, hasta que se le revele dicho nombre, que además de contar con la fuerza
de protección de toda su Familia de Almas…le otorga mucho poder.
Todos los nombres son nombres de poder, por lo que el nombre Espiritual
es dado cuando se está realmente muy lejos de poder aún sentir un sentimiento
mezquino o de hacer mas en éstos planos de dualidad.
Nunca crean a nadie que se presenta ante ustedes diciendoles “Mi nombre
Cósmico es”, pues ni aún los Maestros Ascendidos lo hacen, por tanto allí
tienen una clave para descartar a alguien como instructor. EL NOMBRE CÓSMICO ES
SECRETO, si alguien lo revela, pierde temporalmente el reconocimiento y apoyo
en la Misión de la Jerarquía que volverá a ponerlo a prueba aunque raramente
sucede pues ellos saben cuando alguien está preparado (nuestro Ser Superior es
parte de esa Jerarquía). Muchos que se llamas instructores o maestros aún
inmaduros proclaman un nombre como cósmico, por ignorancia, o por creerlo, por
eso mismo, porque no conocen las Leyes de la Fraternidad Blanca, muy pocas
veces, para vanagloriarse u obtener seguidores.
El nombre cósmico encierra una clave tonal que nos da mucho poder…cuando
ya no podemos usarlo sino para SERVIR DESINTERESADAMENTE Y SECRETAMENTE. Un
verdadero servidor no andará demandando pleitesía, reconocimiento, fama, ni
dinero.
El nombre cósmico puede darse a través de comunicaciones telepáticas.
Puede ser recibido a través de un sueño, una visión u otra forma de
manifestación interior, pero nadie externamente puede dárselos, es SECRETO, no
hay nadie autorizado para dar un nombre; si alguien les quiere dar su nombre
cósmico o se los ha dado, no es el verdadero, eso llega solo a cada quien, y ni
un Maestro de la Fraternidad te lo dirá.
El nombre esotérico,
secreto e iniciático
A lo largo del camino espiritual recibimos impulsos evolutivos, grandes
emanaciones de Luz que nos cambian y nos despiertan se las llama Iniciaciones,
y aunque antes eran dadas en forma física, por Hirofantes, o sea Iniciados
mayores. En la actualidad, las iniciaciones SON INTERNAS, o sea que cada uno
sabiéndolo o no, las recibe generalmente en sueños o meditación con la
condición de mantener secreto el grado de iniciación, si lo conociéramos o el
hecho de ser iniciados. Esto ya lo enseñó muy bien el Maestro Tibetano a través
de Alice Bailey y no ha cambiado. ES UNA LEY CÓSMICA.
Por lo tanto…no tiene validez ningún grupo, religión, o persona que
queriendo usufructuar o adquirir poder, les diga que puede “iniciarlos” es
fraude o ignorancia de La Ley. Solo el Espírtu nos inicia en la “Cámara secreta
del Corazón” y hoy día todos los buscadores sinceros tienen ya por lo menos dos
iniciaciones, asumidas o no; algunos la tercera, aunque muy pocos. Existen
maestros de cuarta iniciación caminando secretamente entre nosotros; siempre
para ayudar amorosamente, más nunca revelan que lo son.
En esas iniciaciones se nos dan nombres de Tareas (no de Misión,-las
Misiones las llevan a cabo los grupos de Almas; nosotros como individualidades
solo tenemos Tareas). Esos nombres de Tarea también son secretos, hasta que
dejas de usarlo y se te reemplaza por otro con más poder. A éstos nombres
podemos acceder, no divulgarlos, hasta obtener el siguiente que te es dado en
otra iniciación o revelado en sueños, etc… Por lo tanto tampoco nadie puede
darse importancia ante ustedes diciendo que su nombre es tal; si lo reveló, ya
no es suyo, aunque conserve una energía que caracteriza a quien lo porta.
El nombre Tahíta, que con tanto amor resonó en mí, lo uso porque además
de ser afín con mi energía interna, no es el que está involucrada con mi tarea
en los otros planos. En éste momento, si así fuera, perdería el poder interno,
que es único importante, no el del ego. Tahíta lo uso aquí, porque jamás sentí
una vibración de tarea con el nombre que me pusieron al nacer (mucho karma
envuelto). Cuando recibes otro, ya que al ir evolucionando te cambia la tarea y
te cambia en nombre, puedes usar en el plano físico, el que has dejado atrás.
Todos los nombres de Tarea se parecen mucho, pues tienen la vibración de
frecuencia de tu Ser que no cambia.
El nombre secreto de Tarea es una llave cósmica que aporta un tono
vibracional con forma, color y sonido, que permitirá ajustar las frecuencias de
todos los Yo-multidimensionales del Ser multidimensional en el aprendizaje
actual, ya que todos estamos trabajando, en el AHORA multidimendionalmente, con
varios nombres y tareas, se te revelará el más afín para el trabajo que más
estás llevando a cabo en la tercera dimensión. Cada nombre de Tarea tambien
tiene tono, forma, color y sonido, pero no se te da en él una llave de poder
que pudieras mal usar. Todos son secretos, pues el conocimiento teológico de lo
sagrado no es revelado públicamente, porque contiene en sí mismo el poder de
abrir puertas interdimensionales. Sólo vasta tomar la analogía de las palabras
del latín sacratum por sagrado y secretum por secreto, para darnos cuenta de su
relación.
¿Cómo puede conocerse el nombre secreto? Solo sirviendo y a través de una
experiencia interna, no por nadie externo. Se te revela cuando tu canal de Luz
está expandido y eso da la señal a las Jerarquías. Solo con amor, servicio
desinteresado y cierta claridad mental accedes a él.
Estos días se están abriendo muchas puertas al respecto, más si estamos
egoístamente interesados en ello, perdemos la oportunidad. Así que una actitud
de humildad y entrega puede ser una clave para que se reciban muchos nombres de
tareas. No olviden que ellos no son definitivos, evolucionas y evoluciona tu
clave tonal de tarea para irse acercando a la de tu Nombre Cósmico.
El nombre seglar,
profano o público
es el nombre con que se nos conoce, el que nos pusieron nuestros padres.
No es desdeñable, en el sentido que se inspira a los padres vibracionalmente
para que sea el adecuado kármicamente, pues ese nombre porta el karma personal,
de familia, de nación y de raza también. Cuanto más abrazados estamos por la
aspiración al Servicio, menos nos sentimos identificados con él y hasta nos
parece que “no soy ese”, pero es importante asumirlo y trascenderlo, como al
karma. Hasta que un nombre de tarea nos sea revelado, cortando parte ese karma
e iniciando un período de mayor liberación.
Es el nombre que designa a lo externo, al Yo Personalidad, a la Máscara.
Mediante él la sociedad nos reconoce desde nuestro nacimiento en este plano
hasta que dejamos el vehículo físico.
Todos los seres tienen un nombre profano. El nombre profano de nuestro
planeta es: Tierra, como mi nombre profano es Liliana. Nadie puede decir cual
es el nombre Cósmico de la Tierra por ahora, hasta que no ascendamos COMO
HUMANIDAD. No se confundan Gaia, Urantia o cualquier otro nombre que se le
adjudique, es un nombre de Tarea, más el Nombre Cósmico, que abre todas llaves
de su poder, no es revelado.
Con Amor les entrego éste conocimiento, que muchos tienen en su interior
y otros muchos también en lo externo, para que quienes estén confundidos al
respecto se clarifiquen y se queden en paz, más sepan que en éstos días muchos
nombres pueden revelárseles siempre internamente.
Abracen ésta posibilidad en Amor, sin esperar nada, sin ansiedad, y
pregunten dentro. ALLÍ MORA EL UNICO INICIADOR QUE LES REVELARA SUS NOMBRES DE
PODER.
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