Como suele suceder a menudo, esta es una historia
sencilla e intensa, que transcurrió sin grandes aspavientos en mi propia vida.
Mi primer encuentro con Joshua, el nombre con el que
se presentó ante mí, o el Maestro Jesús, como se le conoce más habitualmente,
fue hace muchos años, justo cuando comenzaba a canalizar y mis primeros pasos
estaban repletos de guías y consejeros de todo calibre y condición. Una fila
interminable que parecía que iba a durar eternamente.
He de confesar que al principio no le reconocí, de
hecho, no fue hasta que él mismo se presentó, cuando caí en la cuenta de a
quién había tenido realmente esperando. Es más, incluso llegué a pensar que se
trataba de un guía realmente pesado, dada su insistencia al permanecer en mi
entorno, siempre en los primeros sitios, para efectuar el contacto. Confieso que más tarde sentí vergüenza por
mi comportamiento; una vergüenza que habría de durarme mucho tiempo.
Y así, presa de mi absurda y absoluta ignorancia, le
mantuve a un lado durante muchos meses, y al final, ante su muda insistencia,
porque hasta que yo misma no me dirigí a él, no articuló una sola palabra,
iniciamos una relación de afecto, cariño, comprensión y compasión, que ha
durado hasta el día de hoy.
Solo cuando nos acercamos lo suficiente fui capaz de
percibir su inmenso campo de Luz; una suave Luz amorosa que me acogió desde el
primer momento y que me hizo llorar durante largo tiempo. Era tan inmensa la
sensación de Amor que llegaba hasta mí, que se hacía absolutamente imposible ni
siquiera intentar reprimir la emoción.
Mi querido Maestro Joshua, como yo le he llamado
siempre, y yo, aún nos reímos al recordar aquella increíble etapa, tan llena de
altibajos ocasionados por tantas dudas en mi camino espiritual.
En este momento, nuestros encuentros se realizan de
manera serena y casi a diario, en un precioso lugar del Universo. Ya no hay
dudas y hoy en día, su presencia llena mi vida con el amor más profundo y la
serenidad más acogedora, muy lejos de los convulsos sufrimientos, peticiones de
clemencia y sumisiones de todo tipo, que algunas de las religiones aun hoy
proclaman.
Nada de todo lo que os han contado hasta la fecha,
esta serie de grupos, sectas y similares, acerca del Maestro Jesús es real. Os
lo puedo asegurar porque yo sí lo vivo a diario y en mi vida no entran las
tradiciones religiosas de ningún tipo, repito: de ningún tipo.
Nuestros encuentros son de tú a tú; sin tapujos, sin
genuflexiones, sin rezos, sin miedos y en total confianza el uno con el otro.
Es de una amabilidad extrema y supura amor por cada poro de su piel. Me acoge
cuando me siento triste o sola y me ayuda a tomar decisiones en mi camino. Yo
confío en él y él confía en mí, como dos buenos amigos que se encuentran para
charlar o simplemente hacerse compañía.
He estado mucho tiempo sin querer canalizar al maestro de manera pública, la verdad es que no sentía la necesidad de hacerlo. Desde hace bastante tiempo, el maestro Jesús forma parte de mi trabajo diario con clientes, a quienes aconseja y orienta a través de mis canalizaciones. El contacto es siempre maravilloso y por supuesto muy amoroso, un amor que el maestro transmite en cada una de sus palabras y hace llegar hasta quien ha pedido encontrarse con él.
Como habéis visto por mi breve relato, no hay nada de particular o sobrenatural
en todo esto y cada uno de vosotros es también capaz de hacerlo. Solo hay
que perderle el miedo y no exagerar tanto con el respeto; porque el respeto se
demuestra con amor y no con reglas absurdas proclamadas por unos cuantos de
nuestros semejantes. Gente que a veces parece haber perdido la cabeza con tal de manejar a los demás a su antojo.
Este ha sido solo un pequeño apunte que hace
referencia a mí misma y a mi propio camino. Espero que os haya gustado y si es
posible sacar de ello alguna ayuda, esperanza o enseñanza, bienvenida sea.
Esta es la única canalización breve que he hecho
pública hasta el día de hoy porque me pareció de una sutileza importante. Os
dejo el enlace al video en mi canal Youtube. Con posterioridad a la publicación de este post, he realizado muchísimas canalizaciones con el maestro, tanto públicas como privadas con mis clientes. La vida transcurre y mi evolución se amplia cada día de mi vida.
Con
cariño, Noor Canal Espiritual.
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