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domingo, 4 de diciembre de 2016

LOS ACCIDENTES Y SU PROFUNDA RELACION EMOCIONAL

Tod@s nosotr@s hemos sufrido, en alguna ocasión, algún tipo de caída o accidente a lo largo de nuestra vida. Una vez controlada la parte física y descartadas dolencias de gravedad, lo primero que nos salta son las preguntas habituales en estos casos.

¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora? ¿Por qué así? ¿Por qué en este lugar? ¿Por qué estas consecuencias? ¿Por qué estas secuelas?

Debemos partir de cuatro premisas fundamentales para poder dar una explicación coherente.

*Nada sucede por azar
*La realidad es un espejo de lo que sucede en nuestro interior
*Cualquier acontecimiento viene a enseñarnos algo
*Todo es siempre para nuestro mayor bien

Entendemos como accidente un suceso no previsto, algo fortuito producto de la mala suerte. Pero lo cierto es que un accidente es muy similar a una enfermedad, un medio que nuestro “yo interior o nuestro inconsciente utiliza para comunicarse cuando mantenemos el resto de los canales alternativos desconectados.

Es cierto que no buscamos los accidentes, como tampoco buscamos las enfermedades; sin embargo, debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad en aquello que nos sucede.

Todo lo que nos ocurre tiene mucho que ver con nosotros.

El accidente suele ser sinónimo de culpabilidad. Está conectado con mis culpabilidades, con mi modo de pensar y con mi funcionamiento en la sociedad. También denota cierta reacción a la autoridad, incluso hacia varios aspectos de la violencia. Puede suceder que tenga dificultad en afirmarme frente a esta autoridad, a hablar de mis necesidades, sobre mis puntos de vista, etc. Entonces “me hago violencia” a mí mism@.

El accidente indica una necesidad directa e inmediata de pasar a la acción. La necesidad inconsciente de cambio es tan grande que el pensamiento usa de una situación extrema, incluso dramática para que tome consciencia que debo probablemente cambiar la dirección que actualmente estoy tomando. Es una forma de auto – castigo consciente o inconsciente.

La parte del cuerpo herida durante el accidente habitualmente ya está enferma o debilitada, bien por una enfermedad, una dolencia, un corte, una quemadura o cualquier predisposición a los accidentes.

El accidente me permite observar esta debilidad haciéndola subir a la superficie. El accidente también es mi incapacidad para verme y aceptarme tal y como soy. Ya que soy responsable al 100% de mis actos y de mi vida entera, puedo explicarme más por qué he atraído esta forma de accidente.

¿Atraído? Sí, porque todo esto viene de mis pensamientos más profundos, de mis “patrones” (esquemas de pensamiento que hacen que se repitan acontecimientos en mi vida) o esquemas de pensamiento de infancia. Es muy posible que atraiga castigos, si tengo la sensación de hacer algo que no está bien. Exactamente como en mi infancia; me castigaban cuando hacia algo que no era correcto. Está esto grabado en mi mental y es tiempo de cambiar mi actitud. El lado “moral” del ser humano lo lleva a castigarse si se siente culpable, de aquí el dolor, las aflicciones y los accidentes.

Es capital saber que puedo sentirme culpable en una situación cualquiera si sé que hago daño a otra persona. En todas las demás situaciones, soy responsable pero no culpable. Debo recordarme que soy mi propia autoridad (en el sentido de individuo). Necesito tomar mi lugar en el universo. Debo cesar de maltratarme.

El accidente está vinculado a la culpabilidad y ésta al miedo con relación a una situación. El miedo de no ser correcto se percibe frecuentemente bajo el aspecto de culpabilidad en vez del de la responsabilidad. Frecuentemente el accidente me obliga a cesar o frenar mis actividades. A esto le sigue un período de replanteamiento. Manteniéndome abierto y objetivo con relación a mí mism@, descubriré rápidamente la o las razones de dicho accidente. ¿Perdí el control de la situación? ¿Es para mí el momento de cambiar de dirección? ¿Tengo dificultad en escuchar las señales internas o incluso a mi intuición, de tal modo que atraigo una señal radical en el plano físico? ¿Observé cómo se produjo el accidente? ¿Cuál era mi estado antes y después? 

Es muy importante volver a ver las condiciones que rodean el accidente; analizo las palabras usadas y tomo consciencia que ponen en evidencia lo que vivo en el momento del accidente. Observo todas las señales y símbolos de esta situación (accidente) y escucho mi voz interior para encontrar una solución que me evitará probablemente empeorar todo ello.

La predisposición a los accidentes es un estado que se produce durante una relación en conflicto con la realidad, la incapacidad de estar plenamente presente y consciente del universo tal y como se me presenta. Es como si quisiera estar en otro lugar. Estoy desconectado de lo que sucede a mi alrededor, quizás porque encuentro mi realidad inaceptable o difícil de vivir. Necesito estar mejor conectado a mí mismo para recuperar mi seguridad y mi confianza interiores.

Hay accidentes en los que somos agredidos, simplemente porque pasábamos por allí en el momento inadecuado.

El tema de la agresividad descontrolada también tiene mucho que ver con los accidentes. Si creemos que la violencia solucionará nuestros problemas, actuamos como un imán que atrae la agresividad hacia nosotros.

Qué podemos aprender de cualquier accidente??

En todos los casos de accidentes, ya sean de tráfico, domésticos, laborales, etc..., lo primero que debemos buscar es el mensaje que nos transmite, para solucionarlo de manera consciente y evitar su repetición. El accidente es como una señal que nos obliga a mirar en nuestro interior.

Pequeñas cosas en las que no nos paramos a pensar, como una quemadura mientras cocinamos o un pequeño corte en un dedo mientras cortamos verduras, pequeños golpes en nuestro coche o una avería de un electrodoméstico nos aportan información valiosa sobre lo que pasa en nuestro interior.

Podemos y debemos hacernos preguntas.

¿Qué me quiere advertir este accidente?
¿Qué aspecto de mi vida debo transformar?
¿A qué cambio de comportamiento me estoy resistiendo?
¿Tuve la intención de hacer daño a alguien?
Y cuando el accidente queda en un serio aviso, ¿qué me indica?

Que debería cambiar mi estilo de vida o puede que acabe en el hospital con varias fracturas y así gano tiempo para reflexionar, convirtiéndose así en una enfermedad con su tiempo de convalecencia. El inconsciente me obliga a ser más flexible en el futuro (para evitar las fracturas)

En algunas ocasiones detrás de un accidente hay una incapacidad para hacerse valer, una rebelión contra la autoridad mal conducida o la creencia en las virtudes de la violencia.

Visto desde la psicogenealógia, los accidentes graves son intentos de suicidio con más o menos fortuna.

Qué pautas se pueden seguir respecto a los accidentes??

1. Si el accidente ya ocurrió, hay que intentar leer su mensaje, para elevar a la consciencia el mensaje sanador que con él nos llega.

2. Si tememos tener un accidente o alguien nos maldice o nos vaticina que lo tendremos, el cerebro se programará para que suceda y lo atraeremos sin querer. En estos casos es mejor realizarlo de manera metafórica, el inconsciente entiende la metáfora y es como si ya se hubiese cumplido lo que tememos o lo que “debía” de pasar.

3. Para evitar accidentes:
Cambiar culpabilidad por responsabilidad.
No juzgarnos.
Canalizar la rabia y la agresividad hacia nosotros mismos con grandes dosis de creatividad.  
Canalizar la agresividad y la rabia hacia los otros mediante la confrontación.

Está muy claro que tanto accidentes como dolencias y enfermedades tienen una íntima relación con nuestra emocionalidad, con nuestro interior más profundo. Para poder consultar cualquier dolencia o enfermedad y descubrir su relación emocional, aquí os dejo no solo uno, sino tres maravillosos diccionarios que explican esta relación. Espero que os agraden y sobretodo os sean muy útiles.

Diccionarios


1 comentario:

  1. GRACIAS POR EL ARTÍCULO,APRENDÍ DE MI CAIDA,Y ES UNA REALIDAD LA CONECCION MENTE CUERPO Y EMOCIONES.

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